La Promesa del Agua en Indonesia 2016

La vuelta a España en 2015

Volvimos con mucha ilusión del proyecto que dejamos arrancado en Sumbawa, pero había muchas dudas en el aire.

La principal era, el contacto con los responsables locales, para poder mantener una supervisión del estado y mantenimiento de los filtros. Pero, ninguno de los gestores de los filtros disponía de acceso a internet ni de teléfono móvil.

 

Nuestro contacto local

Para poder mantener el seguimiento, llegamos a un acuerdo con un miembro de la aldea, que nos haría de interlocutor. El problema era que no residía en la aldea, pero tenía allí a su familia, a la que visitaba a menudo; siempre y cuando su trabajo se lo permitía. Nos mantuvo informados, pero nunca de la forma que requería el proyecto.

 

La vuelta en 2016

Dada la falta de información recibida y las dudas que teníamos alrededor del mantenimiento de los filtros, decidimos volver un año después. Para supervisar que todo estaba en orden y con la idea de ampliar el proyecto en la zona.

 

Una decepción

Nuestra primera visita nos dejó muy impactados, ya que:

1.  No se habían mantenido las condiciones higiénicas tal y como les habíamos enseñado 

2.  No se compartía el recurso como se había establecido.

3.  Uno de los filtros no estaba operativo

 

Detalle de la falta de higiene de los filtros.

 

Pero cuando menos te lo esperas, aparece algo que te hace confiar en lo que haces. Fue entonces, cuando descubrimos que los más pequeños de la aldea estaban entusiasmados con el proyecto y querían devolver los filtros a su correcto funcionamiento. Nos llevaron a los filtros, nos enseñaron cómo los limpiaban pero les hacía falta un despiece (los recambios de los filtros) que dejamos allí al irnos pero que no les habían facilitado. La otra cara de la moneda nos la dieron los mayores, que parecían tener cosas más importantes que hacer.

 

Niños de la aldea recibiendo formación del mantenimiento.

 

Puesta en marcha de nuevo

Reacondicionamos todos los filtros poniéndolos en marcha de nuevo. En el proceso, aprendimos muchas lecciones, como la de que en esta zona, carecía de sentido ampliar el proyecto, hasta garantizar su estabilidad.

 

Una lección aprendida

De este proyecto, sacamos unas reglas que debíamos respetar:

1.  La implicación de la población local es imprescindible.

2.  La jerarquía local hay que respetarla.

3.  La comunicación con los responsables locales es clave para el éxito del proyecto.

 

Reinauguración de uno de los filtros junto a una de las familias de la aldea.

 

A día de hoy

Tras garantizar el suministro, mantuvimos una reunión con nuestro responsable local quien se comprometió a una supervisión más exhaustiva y a una comunicación más eficaz. A día de hoy nos sigue manteniendo al tanto del funcionamiento de los filtros. Y lo más importante, se responsabiliza de que el recurso llegue a toda la población.

 

 

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